El jefe de ayuda de la ONU advirtió que el conflicto en Medio Oriente pone en riesgo las operaciones humanitarias globales, interrumpiendo cadenas de suministro y entrega de asistencia vital.
La guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán, extendida a Líbano y Golfo, convulsionó mercados con cierres aéreos y bloqueo del Estrecho de Hormuz. Suministros a Gaza y África subsahariana están afectados, incluyendo Somalia y Sudán, asolados por conflictos y sequía.
Las restricciones dañan cadenas humanitarias, reducen entregas y elevan costos de energía y alimentos. Es una 'tormenta perfecta' con preocupación especial por África subsahariana y rutas alternativas caras.