Mojtaba Jamenei, presentado como el nuevo líder supremo de Irán y uno de los hombres más buscados del mundo, envió un mensaje duro a través de una carta leída en televisión estatal, exigiendo venganza por los ataques recibidos y pidiendo a países del Golfo que cierren bases estadounidenses.
En la declaración, Jamenei rechaza cualquier acuerdo, advierte de golpes en lugares vulnerables del enemigo si la guerra se prolonga y agradece a los "combatientes de la resistencia". Una locutora leyó fragmentos en persa, incluyendo promesas de no olvidar crímenes contra niños y civiles.
Aunque no se lo vio ni oyó, líderes como Benjamin Netanyahu y Donald Trump reaccionaron asumiendo que está vivo pese a dudas por un posible ataque el 28; Netanyahu prometió cazarlo como a su padre, mientras imágenes de la Guardia Revolucionaria Iraní muestran misiles lanzados hacia Tel Aviv en el ataque número 41.
En las calles de Teherán, agencias como Reuters registran negocios cerrados, policía disuadiendo manifestaciones y escasa circulación, con testimonios de locales describiendo calma relativa pese al conflicto; además, 3 millones de iraníes evacuados y contaminación por ataques a infraestructura petrolera alertada por las Naciones Unidas.