La librería Ávila, fundada en 1780 en la Manzana de las Luces de Buenos Aires, comenzó como botica y se convirtió en centro de debates revolucionarios con la llegada de libros sobre la Revolución Francesa.
Allí se reunían Mariano Moreno, Saavedra, Castelli, Paso y Manuel Belgrano, jóvenes que impulsaron el pensamiento de la Revolución de Mayo. Más tarde, la frecuentaron Leopoldo Lugones, Adolfo Bioy Casares, Jorge Luis Borges y Victoria Ocampo.
La librería alberga unos 100.000 libros, incluyendo un volumen del siglo XVII con ilustraciones religiosas y diabólicas. Miguel Ávila, de 82 años, la rescató a principios de los 90 cuando iba a demolerse para un local de comida rápida del arzobispado.
Ávila convenció a Jorge Bergoglio, entonces arzobispo, quien le dio 72 horas y al día siguiente aprobó su continuidad como librería. El edificio, primer de dos pisos en Buenos Aires, es Monumento Histórico Nacional.
Alfredo recomendó visitarla en la Manzana de las Luces por su valor histórico y cultural.