Lumilagro cierra su producción de termos y ampollas de vidrio tras 83 años en Argentina, dejando en la calle a 170 trabajadores y optando por importar de China, India y Vietnam. Solo queda la planta de Tortuguitas operativa, mientras la emblemática marca que estaba en todos los hogares argentinos desaparece de la producción local por falta de competitividad.
En el panel, exfuncionarios kirchneristas critican duramente al Gobierno de Milei por la reforma laboral que usa plata de jubilados para facilitar despidos, mientras el jefe de Gabinete gasta fortunas en Nueva York con su mujer en hoteles de lujo y aviones privados sin justificar. Denuncian que esta política precariza el trabajo con jornadas de 12 horas sin vacaciones.
Fabricantes como zapateros locales explican la dificultad para competir con importados baratos de baja calidad que duran poco, aunque un zapato de cuero argentino puede durar 10 años. Admiten que contrataron solo dos personas recientemente pese al aumento de ventas, pero no pueden absorber 170 despidos masivos porque la reforma laboral no ayuda a las pymes.
Los panelistas insisten en que el modelo económico actual funde empresas nacionales y deja a trabajadores colgados, mientras el Gobierno presume crecimiento en sectores como minería que generan pocos puestos frente al desempleo masivo.