La histórica línea 148 de colectivos, conocida como El Halcón, cerró definitivamente dejando a 500 trabajadores en la calle tras una profunda crisis económica que incluía deudas con los empleados y meses sin funcionar.
Los empleados ya protestaban con paros y ahora se organizan para manifestaciones futuras, mientras la empresa puso en venta su terminal en el conurbano y parte de los recorridos se distribuirán a otras líneas como Dota.
Los pasajeros enfrentan incertidumbre al buscar alternativas para sus trayectos diarios entre la Ciudad de Buenos Aires y el conurbano bonaerense.