Irán atacó dos petroleros en aguas iraquíes esta madrugada, intensificando acciones contra infraestructura energética regional en respuesta a afirmaciones del presidente Donald Trump de que Estados Unidos ganó la guerra en Oriente Medio, día 13 del conflicto.
Los cielos están surcados por misiles y drones con interceptores constantes, elevando precios del petróleo por encima de 100 dólares el barril tras rozar 120 y retroceder a 90, ante temores de interrupciones. Irán amenazó con 200 dólares si la guerra continúa.
Las bolsas europeas abrieron en negativo y las asiáticas sufrieron por el repunte del crudo. El ataque provocó la muerte de un tripulante y presión sobre instalaciones petroleras.