Más de 3.500 familias de Madrid, Tucumán, acampan a la vera de la Ruta Nacional 157 tras una inundación histórica peor que la de 2017, con agua que llegó hasta dos metros en las casas y obligó a evacuaciones con lo puesto. El reportero Ezequiel Toledo recorre en vivo los campamentos improvisados, donde familias enteras perdieron todo por el desborde del dique Escaba, río Marapa y arroyos, equivalentes a un año de lluvias en 20 días.
La solidaridad tucumana brilla con voluntarios de Alberdi y Los Sarmientos cocinando guisos de arroz y fideo en ollas de 20 litros para 50 o 60 personas, repartiendo pan, mate caliente y alimento para mascotas. Un empresario envió colectivos repletos de donaciones para que sirvan de refugio nocturno, mientras la policía provincial actúa como médicos, agentes y rescatistas en zonas inundadas.
El gobernador Osvaldo Jaldo visitó el corte de ruta con ministros de Salud, Obras Públicas y Acción Social, pidió ayuda a la Nación vía Diego Santilli y Sandra Pettovello, pero hasta ahora no llegó asistencia federal. Grupos como Amunpa y Jorge Díaz con Yoli Albornoz urgen lanchas para rescatar aislados a 10 km, alimentos enlatados, agua potable, velas, repelentes; desaconsejan ropa por la humedad que la arruina.
Afectados relatan el drama: "Lo perdí todo, agua hasta la cintura o dos metros, salí caminando con documentos y mascotas, que son parte de la familia". Vecinos reconstruyeron tras 2017 solo para enfrentar lo peor ahora, mientras la lluvia no para y mosquitos amenazan con dengue.
Imágenes conmovedoras muestran distribución caótica de donaciones, trailers cargados y caricias al alma como platos calientes que rehumanizan en esta situación terrible.