La inflación de febrero cerró en 2,9%, igual que enero, frustrando las expectativas del gobierno de Javier Milei de una baja rápida. Economistas Gabriel Camaño y Gabriel Rubinstein analizan que este nivel alto complica los planes de desinflación prometidos desde agosto.
Rubinstein indica que hay chances de baja el próximo mes si persiste la estabilidad cambiaria con el "put" del BCRA manteniendo el dólar bajo techo. Un 2% mensual sería conforme para el gobierno, ya que permite cobrar el impuesto inflacionario y comprar dólares sin grandes reclamos sociales.
Sin embargo, el 2,9% actual genera riesgos, sumado al encarecimiento del barril de petróleo y naftas que no bajan.