Pedro Cascales, presidente de la Cámara de Empresas Argentinas de Gas Licuado, advierte sobre una crisis inédita en el Estrecho de Hormuz que nunca se cerró completamente, impactando el negocio energético global y argentino en el programa Economía Real.
India, con reservas para solo 10 días, enviará buques a cargar gas licuado en Bahía Blanca en lugar de su ruta habitual, mientras el 60% de sus restaurantes arriesga cierre. Arabia Saudita depende de un gasoducto vulnerable de mil kilómetros al Mar Rojo, donde siete millones de barriles diarios podrían detenerse si es bombardeado.
Cascales compara volúmenes: Argentina exporta 300 mil barriles diarios versus 20 millones afectados, en un mundo de 100 millones. Precios del petróleo oscilan con volatilidad, llegando a 118 dólares tras amenazas iraníes de 200 dólares, pese a Irán exportando 2,1 millones con banderas falsas.
El experto enfatiza que el estrecho no está físicamente cerrado, sino bajo amenaza selectiva, y el impacto depende de la duración del conflicto, con EE.UU. prometiendo custodia de buques pero retractándose rápidamente.