La inteligencia artificial Lavender de la empresa Palantir, utilizada por Estados Unidos, generó un error del 10% que causó el bombardeo de una escuela en Irán con más de 160 niños muertos, incluyendo 60 chicas, al confundirla con una fábrica de armas en sus mapas digitales.
El misil Tomahawk estadounidense impactó cerca del colegio, generando daños colaterales similares a los ocurridos en Gaza, donde la misma IA identificó erróneamente el 10% de 37.000 objetivos, bombardeando una iglesia criticada por el Papa Francisco.
Estados Unidos niega intencionalidad y califica el ataque como daño colateral inevitable en esta primera guerra con IA, operando en tiempo real vía plataformas como Mosaic que detectan enemigos desde el aire.
La empresa Palantir admite públicamente el margen de error, mientras Irán amenaza represalias y Trump celebra victoria pese a las muertes infantiles confirmadas por videos.