Un hombre apuntó un arma larga hacia el interior de la Escuela Primaria Número 40 de Pilar durante una pelea familiar que comenzó en la vereda y escaló al patio del colegio, mientras los alumnos estaban en clases. La familia involucrada es conocida en el barrio por generar conflictos violentos con frecuencia.
Horas después, se registró un nuevo enfrentamiento en el mismo lugar, con los violentos usando la vereda de la escuela como escenario. Madres de alumnos relataron el terror vivido por sus hijos, quienes tuvieron que tirarse al suelo por orden del profesor ante los gritos, piedras, palos y botellas arrojados.
Los niños escucharon golpes, vidrios rotos y temieron por sus vidas al creer que los agresores habían ingresado armados al establecimiento. Muchas madres indicaron que no es la primera vez que ocurre, pero esta vez los violentos entraron al colegio, dejando a los chicos con pánico y algunos reacios a volver a clases.
La madre del hombre visto apuntando el arma negó que fuera un arma de fuego y lo describió como un tipo escopeta con un fierro en la punta que no lastima. Aseguró que los supuestos disparos eran botellazos y se mostró dispuesta a presentarlo ante la Justicia para defender a su hijo.