Carminia Massi fue expulsada de Gran Hermano tras comentarios racistas contra la participante Mavinga, a quien llamó esclava y monito. El panel repudia el incidente ocurrido en la cocina, donde otros participantes como Emanuel y Manuel festejaron y no la interrumpieron, estimulándola a continuar pese a que ella pedía borrar.
La familia de Mavinga, a través de su marido Diego, anuncia acciones judiciales en un juzgado de San Isidro por las barbaridades, y el conductor celebra la sanción aunque cuestiona la falta de uniformidad, comparando con casos previos como Furia que no fueron penalizados.
Panelistas destacan que no es la primera vez de Massi, quien enmascara racismo en discriminación positiva como elogios estereotipados, y exigen sanciones también a quienes ríen o fomentan tales dichos, proponiendo capacitaciones en la casa.
Silvestre, invitado en el estudio, defiende que Massi está arrepentida por el encierro que hace olvidar las cámaras, aunque el panel insiste en la gravedad de los exabruptos repetidos.