Drones iraníes bombardean un hotel en el centro de Erbil, capital del Kurdistán iraquí, apuntando a presuntos estadounidenses, en el día 12 de la guerra y en una nueva fase del conflicto con ataques en zonas céntricas.
Joaquín Sánchez Mariño reporta desde Erbil que el hotel Divan, una torre amarilla iluminada, fue objetivo por albergar soldados y funcionarios de Estados Unidos; el ataque ocurrió hace dos horas sin víctimas fatales, pero la ciudad está acostumbrada a bombardeos diarios, especialmente contra kurdos iraníes refugiados.
En Kurdistán no hay sistema de alertas ni refugios sofisticados como en Bagdad; la población, aliada a Estados Unidos, continúa la vida normal durante Ramadán, ayunando de día y saliendo en multitudes a la noche pese a los ataques nocturnos de drones.
Iraníes exiliados en la zona kurda celebran la guerra contra el régimen islámico, mientras iraquíes locales, también proestadounidenses, la viven con indiferencia, sin prepararse para un conflicto largo.