Trabajadores como taxistas, vendedores y docentes expresaron indignación por el aumento salarial de los senadores a 11 millones de pesos mensuales, contrastando con sus ingresos precarios pese a jornadas extenuantes. Un taxista contó que gana 600 mil pesos al mes trabajando 12 horas diarias todos los días, pagando 60 mil de alquiler del auto y quedando con apenas 20 mil por día en el bolsillo. Otro vendedor de cotillón reportó una caída del 80% en su negocio por importaciones, mientras un transeúnte labura 14 horas en dos empleos por 1 millón 200 mil pesos.
Una docente llamada Nadia relató que atiende cinco colegios y un turno nocturno para apenas llegar a la canasta básica, cobrando menos de 2 millones de pesos, y exigió que los senadores renuncien al aumento para destinarlo a los trabajadores. El panel debatió intensamente sobre salarios en dólares, criticando los promedios anuales y comparando la gestión de Milei con el peronismo: un docente pasó de 400 dólares en octubre 2023 a más ahora, aunque protestan por la "bomba" heredada.
Diego defendió las mejoras salariales en dólares bajo el gobierno actual, acusando al peronismo de pisar precios ficticiamente y dejar salarios depreciados, como de 250 a 120 dólares para mínimos docentes. Tomás Recalde cuestionó las comparaciones y decisiones como eliminar incentivos docentes y paritarias nacionales, pero el conductor ironizó sobre paraísos pasados en 2021-2023. Llamadas y mensajes de espectadores reforzaron el repudio, con uno pidiendo que el "canoso" (panelista) se dedique al teatro.
En calle, transeúntes como Rezano calificaron de "vergonzosa locura" el sueldo senatorial, destacando que los políticos no se "desloman" como los trabajadores. El debate escaló con interrupciones y cruces sobre inflación (307% sept vs sept), provincias como CABA (caída 1%) y Mendoza (33%), y la imposibilidad de comprar dólares con sueldos.