Crecen las denuncias por precios personalizados en aplicaciones digitales, donde un mismo producto o servicio del mismo vendedor muestra distintos valores según el perfil del consumidor.
Los usuarios que gastan mucho enfrentan cobros más caros mediante esta práctica de portación de cara digital, como entre efectivo y Mercado Pago.
El segmento destaca la diferencia notable en precios según el método de pago o hábito del comprador.