Luisa Kuliok reveló que sacerdotes de un convento jesuita en Guarnes cambiaron el horario de la misa de las seis de la tarde para que la gente pudiera ver La Extraña Dama, la telenovela que protagonizó y que generó un impacto cultural masivo en los hogares argentinos. La actriz destacó cómo su personaje transgresor inspiró a espectadores a asumir sus identidades sexuales y abrió debates familiares sobre temas tabú como el embarazo sin casarse o la toma de hábitos religiosos.
Durante la charla, Kuliok compartió su auto-percepción de tener 15 años pese a la edad, enfatizando la vitalidad y la memoria que enriquece la creación artística en la madurez. Anunció su nuevo espectáculo De batallas y de amores en el Taso, junto a Facundo Ramírez, Hernán Lucero y Sergio Zavala, proyecto que aceptó tras rechazar ofertas por no sentir la "carnadura" adecuada.
Recordó espectáculos sanadores como el dirigido por Elena Tripec (o Selena Trite) sobre el amor grande con textos orientales e Ikigai, que la ayudó durante la enfermedad de su madre, y El Alma Inmortal con Lía Gellini, donde un rabino brasilero planteaba que el alma es la transgresora. Elogió el abrazo con Fernanda Mistral de 91 años y la profesión como "abrazadora".
Se mostró una escena clave de la novela con su personaje y Fiamma, destacando la escenografía conventual de Greco y locaciones reales. Kuliok y el conductor se invitaron mutuamente a trabajar juntos, clamando por más ficción argentina como defendió Lucrecia Martel, esencial para el crecimiento personal y comunitario.
Miembros del público recordaron el impacto de la novela en sus vidas, desde olores de hábitos hasta aperturas mentales en generaciones conservadoras.