Lizardo Ponce confesó en Ariel en su salsa cuánto extraña a su pareja Franco, participante de Gran Hermano, especialmente tras la muerte de su abuela. Explicó que Franco siempre lo acompañó en momentos difíciles, como un período oscuro de ansiedad hace años, donde lo salvó emocionalmente.
En la charla emotiva, Lizardo admitió sufrir por no poder contactarlo ni contarle sus problemas diarios, aunque separa el juego de su orgullo por la personalidad tímida e introvertida de Franco. Criticó que Franco se anime más, interactúe con todos en la casa y no se quede en un grupo, pero valoró su autenticidad pese a zafar de nominaciones como líder.
Recordó el abrazo en el aeropuerto tras el fallecimiento de la abuela, destacando su rol como compañero fundamental. Lizardo expresó fe en que Franco saldrá bien del reality, ya que se merece lo mejor por sus valores, y agradeció el apoyo de la gente en redes en medio de críticas habituales.
El segmento cerró con abrazos y mensajes de cariño del conductor Ariel y panelistas como Lourdes y Ulises, deseando fuerza a Lizardo por la pérdida familiar y anunciando el fin del programa hasta mañana.