Trabajadores de la línea Nuevo Halcón del grupo Monza esperan sentados en el depósito de Quilmes Oeste una resolución a medianoche sobre quién absorberá las rutas, mientras adeudan dos meses y medio de sueldos. Los colectivos están estacionados en 12 de Octubre casi Mosconi, y los choferes vitalicios llegan a cumplir horarios pese a la incertidumbre.
Rumores indican que Dota podría tomar una parte y Expreso Quilmes los ramales de San Francisco Solano, pero nada concreto se sabe. Un chofer con 31 años de antigüedad relata el estrés y desesperación, haciendo changas de albañilería para mantener a su familia de tres mientras su hija lo espera en casa.
El conductor enfatiza que salen adelante día a día tirando con changas, ya sin previsiones antes de Nochebuena. El equipo promete volver con más testimonios porque no son números, sino personas y familias afectadas en el sur del conurbano bonaerense.