China mantiene posición ambigua en la crisis del Estrecho de Hormuz, ya que necesita entre 6 y 7 millones de barriles de petróleo por día de Irán, además de gas, pese a sus avances en energías limpias que aún no cierran la ecuación energética.
El líder supremo de Irán, Khamenei, declaró que el estrecho permanecerá cerrado ante ataques a petroleros y respuestas de Estados Unidos contra embarcaciones colaboradoras, con su hijo hablando en una manifestación multitudinaria en Teherán. El petróleo podría escalar a 200 dólares el barril, impactando precios globales.
La Agencia Internacional de Energía liberó 400 millones de barriles de reservas para cubrir 20 días, mientras el estrecho maneja 15-20 millones diarios. Argentina tiene abastecimiento de gas licuado por ahora, pero podría necesitar importaciones a mitad de año.
Imágenes muestran ataques con humo denso en petroleros y mapas de la zona estratégica, considerada caliente durante siglos.