Unas 2.000 panaderías cerraron en los primeros dos meses del gobierno de Javier Milei, con ventas caídas del 45% respecto al año anterior y 16.000 empleos perdidos en el sector, según denuncias del panel.
Panaderos relataron bajadas de ventas del 25 al 30%, complicaciones para mantener clientes y compararon la situación con crisis peores que dictadura o 2001, nunca vista incluso en pandemia donde eran esenciales.
Criticaron declaraciones oficiales de fin de recesión y crecimiento inminente, afirmando que es la peor etapa económica recordada y que el 'milagro argentino' se estudiará en universidades por su fracaso.