Carmina Massi, expulsada de Gran Hermano por llamar "esclava" a Mavinga, cuenta con apoyo en Paraguay gracias a su amistad con el presidente y el mejor abogado del país. Su amigo la defiende como error desafortunado, resalta su popularidad con 800 mil seguidores y episodios pasados como burlarse del guaraní o afirmar que curaba gays, pero insiste en que sigue trabajando con respaldo total.
El panel critica duramente: no aprendió de incidentes previos, justifica racismo como "picante", familia la banca llamándola "loca linda" y planea ir a la gala con Santiago del Moro para rating. La producción se disculpó con el marido de Mavinga, quien está contento con el manejo.
En segunda parte de la nota, Carmina responde insultando a Yanina Latorre como "conchuda, mala persona" por criticarla en Showmatch. La acusa de envidiosa por la fama de su pareja Molinier, de colgarse de argentinos y tener poco peso, mientras ella triunfa con programa propio pese a controversias.
Carmina presume estabilidad profesional y familiar, niega competir con nadie y recuerda selfie pedida por Latorre. El debate cuestiona si busca fama mala o irá a programas satélites post-expulsión.