La reina Camila decidió transferir su casa de campo Ray Milland House, en Wiltshire, a sus hijos para que la disfruten. La propiedad, comprada en 1996 por 1,15 millones de dólares tras su divorcio de Andrew Parker Bowles, está a 27 kilómetros de Highgrove House, refugio del rey Carlos III.
La mansión estilo italianizante de 1660 cuenta con seis dormitorios, amplios salones, piscina, cinco hectáreas de terreno y colmenas de miel que Camila cuida para fines benéficos. Los jardines fueron rediseñados por Carlos III, apasionado de la jardinería.
Camila se niega a desprenderse de la casa pese a su matrimonio con el rey, ya que allí mantuvo encuentros privados con Carlos durante su relación anterior. Recientemente agotada por los cánceres del rey y la princesa Catalina, usa la propiedad para relajarse con amigas jugando al bridge.
La reina valora el refugio campestre cerca del pueblo de Lacock, donde olvida el protocolo y cuida perros rescatados.