El bono de 70.000 pesos para jubilaciones mínimas está congelado desde marzo de 2024 por decisión del gobierno, completando dos años sin actualización. Si se hubiera ajustado por inflación, debería alcanzar los 200.000 pesos, lo que implica una pérdida mensual de 130.000 pesos para los 5 millones de jubilados que cobran el haber mínimo, que pasará de 380.000 a 450.277 pesos en abril por el 2,9% de inflación de febrero reportado por el INDEC.
La situación es crítica porque la inflación real que enfrentan los jubilados supera el promedio del INDEC, impulsada por medicamentos, servicios y alimentos más caros. El haber mínimo cubre solo un tercio de la canasta básica para jubilados, acercándose a la línea de indigencia, y la PUAM llegará a 374.221 pesos con un aumento de 8.000 pesos, mientras las pensiones no contributivas suman 6.500 pesos más para llegar a 336.178 pesos.
Hernán Lecher, economista, destacó el endeudamiento creciente de los jubilados, que ya no acceden a créditos ANSES y recurren a préstamos privados con tasas del 70%, agravando su situación al no poder pagarlos. Los salarios se mueven cerca del 1%, lejos de la inflación, y el experto criticó la medición del IPC como no representativa del consumo argentino.
Lecher pronosticó inflación alta en marzo por combustibles, educación y quita de subsidios, cuestionando explicaciones oficiales como "corrección de precios relativos" del ministro Caputo y la opacidad del gobierno, que cambia premisas ante el fracaso de proyecciones de inflación por debajo del 1%.