Australia relaja temporalmente los estándares de calidad del combustible durante 60 días para aumentar el suministro ante la crisis energética provocada por la guerra con Irán, que estrangula los envíos de petróleo y dispara precios incluso en Argentina.
El ministro de Energía Chris Bowen anunció que se elevará el límite de azufre permitido de 10 a 50 partes por millón, permitiendo 100 millones de litros adicionales por mes. El combustible se dirigirá a regiones con suministros escasos mediante acuerdo con la refinería Ampol.
La medida busca aliviar presiones sobre los precios en medio del horror de la guerra, que afecta la vida cotidiana y genera víctimas fatales, naturalizando situaciones extremas en Medio Oriente.
Irán ataca buques petroleros en el Estrecho de Hormuz, el punto más álgido del conflicto, manteniendo al mercado internacional en tensión con otros frentes abiertos pendientes de detalle.