El atacante que embistió con su camioneta la sinagoga Temple Israel en West Bloomfield, Michigan, murió abatido en un tiroteo con el FBI, sin heridos entre los niños evacuados del centro preescolar dentro del templo. El incidente provocó un incendio en el vehículo y activó un mega operativo policial, en un templo histórico con gran comunidad judía.
La corresponsal Andrea Eitman, desde Estados Unidos, confirmó que no hay víctimas civiles y que la rápida respuesta de seguridad evitó mayores daños, con el atacante fallecido en el acto. Se sospecha de una célula terrorista dormida ante el contexto de la guerra regional iniciada el 28 de febrero, con alertas elevadas en comunidades judías y protocolos activados en escuelas y templos.
Andrea Eitman destacó el miedo creciente en EE.UU., evocando el 11 de septiembre, y el aumento de medidas de seguridad como drones en ciudades como Miami. Vinculó el ataque a las declaraciones del nuevo líder supremo iraní, Mustafa Khamenei, hijo del Ayatolá Ali Khamenei asesinado, quien prometió venganza contra ataques de Estados Unidos e Israel.
La gobernadora Gretchen Whitmer repudió el antisemitismo y la violencia, deseando seguridad para todos. El panel en Imbatibles sembró preocupación por el efecto contagio en comunidades judías globales y ciudades ante eventos como el Mundial, en un clima de tensión internacional radicalizada.