El atacante armado que embistió con un vehículo contra la sinagoga Temple Israel en West Bloomfield, cerca de Detroit en Michigan, y provocó un incendio murió abatido por la seguridad del lugar. Fuentes de Associated Press confirmaron la muerte del sospechoso, quien abrió fuego en el recinto religioso reformista más grande de Estados Unidos, con unos 12.000 miembros.
El sheriff del condado de Oakland, Mike Bouchard, informó que la seguridad de la sinagoga se tiroteó con al menos una persona y que nadie más resultó herido ni detenido. Padres desesperados acudieron al lugar para retirar a sus hijos de la escuela para la primera infancia adentro del complejo, mientras decenas de vehículos policiales rodeaban la zona y el FBI investigaba.
La Universidad Judía de Detroit activó protocolos de cierre total en organizaciones judías locales. La gobernadora Gretchen Whitmer condenó el antisemitismo y la violencia, afirmando que la comunidad judía debe poder practicar su fe en paz. Panelistas especularon sobre un posible lobo solitario inspirado en tensiones de Medio Oriente, similar a ataques en Europa con vehículos como armas.
El director del FBI en Detroit, Cash Payton, confirmó agentes en el sitio respondiendo a un tirador activo. En contexto de escalada Irán-Israel, Irán amenazó bases de EE.UU. tras ataques previos, y Rusia pidió paños fríos ante represalias crecientes. No se reveló la identidad del atacante.