America 24 chimentos Luis Novaresio entrevista

Actor recitó sobre muerte el día que incineró a su madre

Tensión: intercambio (20°) Sesgo: favorable (+40)

El actor Luciano Victorio Giardino contó que actuó en una obra el mismo domingo en que entregó el cajón de su madre para incinerar, recitando líneas como 'Un médico no sirve para nada, solo retrasa un instante la muerte' y 'yo sin poder hacer nada', reflejando su dolor real por la muerte de su madre en terapia intensiva. Terminó la función llorando como nunca y decidió dejar el personaje, pidiendo a Dios un reemplazo.

Giardino relató anécdotas de su carrera, como cuando una actriz se desmayó en escena durante una función que él interpretaba a un médico, gritando 'hay un médico en la sala' sin darse cuenta de que era él mismo, lo que provocó risas del público. También recordó su infancia viendo a su padre en la obra 'El Hombre y Sus Muñecos', una pieza política sobre capitalismo que lo inspiró a subirse al escenario desde chico.

Habló de trabajos para sobrevivir como cartero de publicidades, acomodador y boletero en el teatro Andamio 90, donde vendía entradas, actuaba y cerraba el lugar. Estudió siete años con la exigente maestra Alejandra Agüero, fundadora del Nuevo Teatro, quien lo criticaba duramente pero luego lo felicitó por 'Rompiendo Códigos'.

Recordó su primer sueldo en un espectáculo de mimo llamado 'Hablando se entiende la gente' con la compañía 'Los Muzarela', dirigida por Pia Castro, y su paso por la obra 'Nunca estuviste tan adorable' con Mirta Bonelli y Mario Neto, donde interpretó al padre de Javier Dolte fallecido, recibiendo elogios de su viuda. Su padre le mostró cine italiano de Vittorio Gassman, despertando su sueño de actor, cumplido años después filmando en Cinecittà durante la pandemia.

Giardino describió el escenario como su lugar más valiente y vulnerable, sin vuelta atrás como en cine o TV, y atribuyó parte de su éxito a sus ojos claros, aunque prefiere diferenciarse del lugar común para forjar su propio camino.