Oscar Romero, vecino de la zona inundada en Tucumán, colabora recibiendo donaciones pese a tener agua en sus 300 metros de propiedad, pero asegura que en su casa no entró el agua y atribuye la situación a la voluntad de Dios. El hombre, conocido en la comunidad, ayuda a los necesitados que perdieron todo por las lluvias intensas.
Elice Vallejo, damnificada de larga data en la zona, relata que es la primera vez que el agua invade todo su hogar hasta arriba, mojando cada rincón, a diferencia de inundaciones anteriores que solo afectaban la orilla. La mujer denuncia que solo recibieron ayuda de las iglesias y nada del delegado local, quien no brindó asistencia alguna.
Estos testimonios se suman a los de Carolina, quien perdió su negocio familiar de rana y anguila en Aguazú Leales por 250 mm de lluvia y negligencia del delegado Monje Nieva, pese a reclamos desde diciembre de 2025 para limpiar canales. Sergio Gómez Sanzone, empresario local, donó 15 colectivos como refugios calefaccionados para los afectados, iniciativa que surgió de una charla con su hija y generó donaciones masivas.
Carolina cuida a su hermano discapacitado y madre enferma, y pide ayuda urgente al gobernador Osvaldo Jaldo y al presidente Javier Milei ante la falta total de respuesta oficial.