Inundaciones devastadoras por 170 milímetros de lluvia obligaron a evacuar más de 200 familias en Tucumán, con el desborde del río Marapa y la ruptura intencional de la ruta 157 para drenar el agua, ya que los embalses estaban al 100% de capacidad. Se suspendieron las clases hasta el viernes en la provincia.
En Simoca, Barrio Alfonsín, la vecina Dolores Rosa relató cómo el agua ingresó a su casa hasta la rodilla y denunció el abandono de la municipalidad e intendente Cuch, que prometieron bolsas de arena pero no volvieron. Solo vecinos, su hermana Mercedes y Dios la ayudaron, según contó en vivo.
Otra afectada, Nelly de Acero Campo, de 68 años y vecina desde hace 30 años, evacuó su casa ayer a las 18 horas con marido, hija y nieto, cargando en un carrito la cocina, garrafa y mesa para no perderlo todo. Comparó la situación con la inundación de 2017, similar pero peor ahora.
Leo García informó que Tucumán acumuló más del 80% de la lluvia anual (promedio 1.200 mm) en tres meses, colapsando canales y rutas. Operativos con imágenes aéreas buscan desviar agua sin afectar pueblos, mientras en zonas rurales familias sobreviven en techos sin contacto ni víctimas fatales reportadas.