Hoy finaliza el contrato hotelero que albergaba a familias afectadas por el derrumbe en Parque Patricios, y los vecinos enfrentan traslados a otros hoteles con condiciones peores, como habitaciones más chicas y falta de comidas especiales para celíacos o vegetarianos.
Paula Avellaneda reporta en vivo desde el hotel en Retiro que de 64 familias, 24 se van hoy, otras el viernes o lunes a hoteles en la misma cuadra o Congreso, pero la reorganización no es idónea y genera incertidumbre sobre si dividirán familias.
José Sanchedo, remisero, perdió su auto nuevo comprando para trabajar con apps, invertido en enero; ahora pelea con el seguro sin acceso al vehículo judicializado, sin asistencia psicológica, toma pastillas para dormir por estrés, hipertensión y depresión, siendo su única entrada económica familiar.
Otra vecina narra catástrofe: salvaron solo a los chicos, familia de tres adultos y tres niños dividida en habitaciones; pide ayuda urgente para foto del auto y liberación, desesperados sin recursos ni claridad sobre futuro alojamiento.