La pericia judicial confirmó que el derrumbe en las Torres de Parque Patricios fue evitable por sobrepeso, falta de mantenimiento, negligencia de la empresa constructora y filtraciones de agua pese a denuncias previas de vecinos.
El agua se acumulaba en el estacionamiento del Complejo 2 formando una pileta que filtraba por la loza, debilitando los hierros internos. Los vecinos drenaban el agua ante la inacción de la empresa y denunciaron negligencia durante cuatro años.
Las columnas carecían de refuerzos adecuados, faltaban vigas horizontales y el sobrepeso incluía 40 centímetros de tierra extra más una vereda no calculada en el diseño original, superando la capacidad estructural.
Los bomberos concluyeron que un mal uso de materiales y falta de control provocaron el colapso. Las familias, desalojadas hace tiempo, enfrentaron problemas en hoteles y presionaron al Gobierno de la Ciudad hasta lograr traslados adecuados. La fiscalía recibirá un segundo informe.