Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, rechazó volver a comprar combustibles fósiles rusos pese a la crisis energética por la guerra con Irán, calificándolo de error estratégico.
Algunos proponen abandonar la estrategia a largo plazo, pero von der Leyen insiste en no dar marcha atrás, beneficiando a Estados Unidos como principal proveedor de energía a Europa.
La Unión Europea prepara opciones como subsidios, límites a precios del gas y mejor uso de acuerdos de compra para reducir costos, ante el bolsillo castigado de los europeos.