La Unión Europea y el G7 acordaron liberar un tercio de sus reservas estratégicas de petróleo, la medida más grande en la historia de la organización, para estabilizar precios ante la suba del barril por el conflicto en Medio Oriente.
Cristian Martínez explicó desde Europa que esta liberación equivale a dos semanas de tráfico por el Estrecho de Hormuz, bloqueado, y busca evitar pánico en el mercado. Argentina no pertenece al grupo de 32 países, por lo que no está obligada a mantener reservas de tres meses de combustible.
Además, la UE rechazó el pedido húngaro de levantar sanciones a Rusia, pese a su masacre en Ucrania, e impuso nuevas sanciones a iraníes, incluyendo figuras cercanas al régimen de los ayatolás que viven lujosamente en Europa. Se criticó la ambigüedad de algunos líderes y la hipocresía de gobiernos socialistas como el español.
En el plano militar, el Reino Unido abrió bases en Oxford y Gloucester a bombarderos B-52 y B-1 estadounidenses, capaces de atacar Irán desde territorio británico, mientras España reposiciona fragatas hacia Hormuz pese a declaraciones contrarias. Martínez calificó de incompetente al gobierno laborista británico de Keith Stammer.
El reporte destacó la complejidad de la UE, nacida post-Segunda Guerra Mundial entre EE.UU. y la URSS, y las divisiones internas entre griegos, escandinavos, alemanes y británicos ante la crisis.