Donald Trump prometió seguridad extrema para petroleros en el Estrecho de Hormuz ante la ofensiva de Teherán para controlarlo, afirmando que Estados Unidos destruyó casi toda la armada iraní en una noche.
El presidente dijo en la Casa Blanca que desmantelaron la mayoría de buques minadores iraníes y hasta 60 naves, haciendo desaparecer prácticamente toda su armada desde el inicio de la ofensiva contra Irán.
Esto responde a la amenaza iraní de bloquear el paso vital para el comercio mundial de petróleo, en medio del conflicto bélico que sacudió los mercados globales.