La Agencia Internacional de Energía, con 32 países miembros, acordó liberar 400 millones de barriles de reservas de petróleo para contrarrestar la suba de precios provocada por la escalada en el Estrecho de Hormuz, donde Irán amenaza con bloquear el paso y elevar el barril a 200 dólares.
En medio de incendios en barcos tailandeses y japoneses por misiles no identificados, el comercio marítimo se paralizó por falta de seguros y riesgos de ataques, transformando el estrecho en un teatro de guerra. Analista Juan Negri destacó la inevitabilidad de esta escalada tras ataques a Israel y países del Golfo como Dubái, Omán, Kuwait y Arabia Saudita.
El general Dan Cain, jefe del comando central de Trump, reveló que Estados Unidos atacó más de 5.000 objetivos iraníes, incluyendo fábricas de drones y lanzadores de misiles, reduciendo un 90% los ataques balísticos y un 83% los drones. Además, un ciberataque al centro de datos del Banco Sepa impide pagar sueldos a la Guardia Revolucionaria iraní, aumentando la presión interna.
Esta respuesta diplomática y militar busca estabilizar el mercado, donde el barril subió 1,5% a 91 dólares pese a la liberación, impulsada por Japón y el G7. Emmanuel Macron rechazó levantar sanciones a Rusia, mientras Irán genera inseguridad en hubs como el aeropuerto de Dubái.
Juan Negri subrayó que Irán está perdiendo la guerra armamentísticamente, con misiles de racimo causando daños extensos pero interceptados mayoritariamente, y la amenaza iraní de no dejar pasar petróleo benefició a aliados de Estados Unidos e Israel.