La Sagrada Familia de Barcelona instala cruz de 172 metros y medio, convirtiéndose en la iglesia más alta del mundo tras 144 años de construcción iniciada en 1882.
La pieza de 4,5 por 4,5 por 4,90 metros coronó la torre principal el 20 de febrero, visible ahora sin andamios, en año especial por centenario de Gaudí.
La obra maestra del arquitecto, muerto en 1926 a los 73 años, impulsa el turismo en Barcelona y España.