Rusia sale ganando con la subida de precios del petróleo por la guerra en Oriente Medio y el posible cierre del Estrecho de Hormuz, ruta del 20% del petróleo mundial. El crudo Ural ruso subió 60% a 90 dólares el barril.
Cada 11 dólares extra por barril genera 28 mil millones de dólares suplementarios para Moscú hasta fin de año. India aumentó importaciones rusas a 1,2 millones de barriles diarios. Vladimir Putin ofrece hidrocarburos a Europa sin presiones políticas, mientras su par estadounidense evalúa aliviar sanciones.
La UE rechaza levantar sanciones al petróleo ruso pese a arrepentimientos por prohibiciones pasadas. Rusia reforzó lazos con Irán, que le vendió tecnología de drones Shahed para producir en masa. La guerra desvía atención de Ucrania, beneficiando a Rusia y con China expectante.
Europa compra petróleo ruso indirectamente vía flota fantasma, critica a Ursula von der Leyen por errores energéticos pasados.