HMS Dragon, buque de guerra británico, zarpó de Portsmouth hacia el Mediterráneo Oriental para reforzar defensas ante la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán.
La Royal Navy responde a críticas por lentitud tras ataque iraní con drones a la base británica de Akrotiri en Chipre el 1 de marzo. El buque puede derribar drones y misiles balísticos.
Durante la última semana, Reino Unido desplegó helicópteros Wildcat y Merlin en Chipre, aviones Typhoon en Qatar y misiones de defensa en Emiratos Árabes Unidos.
Keir Starmer, primer ministro británico, afirmó que el Reino Unido no se unirá directamente.