Un reconocido psicoanalista freudiano explicó en el programa su trayectoria profesional y reveló un vínculo clave entre el trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH) y la adicción a la cocaína, basado en investigaciones en Estados Unidos.
El invitado, médico egresado en 1971, trabajó en el Hospital Pirovano, fue profesor en la Asociación Escuela Argentina de Psicoterapia y la Asociación Psicoanalítica Argentina, y realizó estancias en el Mount Sinai Hospital de Nueva York con Erich Hollander sobre obsesivo-compulsivos, y en el Western Psychiatric Institute de Pittsburgh con Boris Birmacher.
Descubrió que muchos cocainómanos padecen TDAH, ya que la cocaína, un psicoestimulante, mejora temporalmente la atención, llevando a la adicción para compensar la desatención. Escribió dos libros sobre esto tras validar en consultorios.
Profundizó en las aportes de Freud: descubrimiento del inconsciente, sexualidad infantil desde el nacimiento (placer en succión, esfínteres, fase fálica) y teoría del narcisismo (1914), diferenciando trastorno narcisista de narcisismo normal. Corrige a Freud: lo mejor distribuido es el narcisismo, no la neurosis.
Explicó la neurosis como conflicto entre el ello (deseos), superyó (prohibiciones internalizadas de padres) y yo (negociador con realidad), generando síntomas como fobias (ej. caso Juanito, proyección de odio edípico al padre). La felicidad surge sin opresión superyóica, sin culpa ni represión.