La policía desarticuló una banda de 20 ladrones de autos que organizaba una pool party en una casa de Esteban Echeverría y un tiroteo dejó muerto a Diego Ezequiel López de 23 años. Los efectivos del grupo de apoyo departamental irrumpieron en el domicilio de Huergo y Colón con cámaras GoPro, donde los delincuentes se resistieron a balazos desde la planta alta. Quince integrantes fueron detenidos tras 33 allanamientos en Esteban Echeverría y Loma de Zamora, con secuestro de 6 armas, 11 celulares y documentos falsos.
La investigación comenzó el 8 de mayo de 2025 con un control aleatorio a un Toyota Yaris robado, del que se obtuvo un celular con fotos y mensajes que revelaron la banda. Jonathan Alejandro Rodríguez, uno de los detenidos, había posteado en redes una foto en la pileta de la casa con una pistola 9 milímetros para convocar la fiesta. La policía rastreó la ubicación y sorprendió a los criminales en la celebración.
La organización operaba desde cuatro cárceles bonaerenses como General Alvear, Magdalena, Olmos y la Unidad 40 de Loma de Zamora, usando celulares para coordinar robos de autos y camionetas. Los vehículos eran enviados a desarmaderos o "emponchados" con formularios 08 falsos, patentes modificadas, boletas de compraventa e informes de dominio para circular legalmente. Se probaban 15 robos y vínculos con narcotráfico.
El periodista Nacho Gamonte reportó en vivo desde el lugar, mostrando el portón forzado, el terreno baldío por donde escapó Rodríguez y marcas de balazos en las paredes. Vecinos contaron a Ramiro Fornataro que la dueña de la casa, jefa de la banda, vendía drogas previamente, con pintadas como "deja de vender droga" en el paredón. La banda también robaba celulares en manoteos para traderas.
Los autos robados en zonas como Aldo Bonzi, La Tablada y Ciudad Evita terminaban en Esteban Echeverría vía Camino de Cintura. Los conductores destacan la importancia de controles policiales para desbaratar estas redes.