Los panelistas revivieron un cruce televisivo donde acusaron a Raúl Castells de irresponsable por fomentar violencia y estigmatizar a los pobres al sugerir que roben porque los roban. Castells negó incitar robos, reclamó ser llevado a la justicia, pero lo cortaron sin saludar.
Una semana después, el panelista caminaba por los diques de Puerto Madero cuando un grupo de piqueteros de Castells lo vio y lo persiguieron gritando 'rojo'.
El panelista se metió en el Hilton para refugiarse y esperó hasta que se fueron, con un gran susto porque lo corrían intensamente.
Explicó el cagazo que se pegó y bromeó sobre cómo explicarle a su mujer si lo veían entrando a un hotel a las 11 de la mañana, mientras los de Castells lo jodían.