Pablo Grillo cumple un año de intensa rehabilitación tras quedar al borde de la muerte por un disparo de gas lacrimógeno de un gendarme durante una protesta hace 365 días.
El informe reconstruye su 'diario de rehabilitación' con testimonios de familia, amigos y médicos del Hospital Ramos Mejía y Hospital Roca, destacando avances desde una total dependencia con sonda y sin equilibrio hasta una notable recuperación post-cirugía craneal, ahora cerca del alta.
La familia relata el 'campamento' en el hospital, momentos emotivos como fotos desde la capilla y planes futuros como un asado o viajes, mientras amigos lamentan la ausencia en fútbol, casamientos y cumpleaños, pero planean retomar proyectos como arreglar su casa.
Los médicos subrayan el cambio bisagra tras cerrar la bóveda craneal, pasando de un Pablo desconectado a uno comunicativo y sonriente, con un equipo interdisciplinario trabajando para su autonomía plena.
Amigos de infancia evocan escapadas a ver Independiente y la falta del 'fotógrafo' del grupo, enfatizando el parate en sus vidas por el incidente.