El programa de inteligencia artificial de código abierto OpenClaw, creado por el austríaco Peter Steinberg, se convirtió en un fenómeno en China, expandiéndose rápidamente entre desarrolladores pese a riesgos de seguridad.
OpenClaw conecta modelos de lenguaje para ejecutar acciones como gestionar archivos, enviar correos o usar programas autónomamente. En Taobao ofrecen instalaciones por 120 yuanes, y hay manuales y videos en redes chinas.
Sin embargo, el Ministerio de Industria y Tecnología de China y el Centro Nacional de Respuesta de Emergencias alertaron sobre vulnerabilidades que facilitan ataques informáticos y filtraciones si se configura mal.
Las autoridades temen interferencias en la seguridad nacional por el auge de descargas y usos con configuraciones débiles.