Natanael, conocido como el chico del carrito, comparte diariamente desayunos y meriendas con personas en situación de calle en su barrio, siguiendo un legado familiar de su padre.
Él recorre las calles durante una o dos horas por la mañana y tarde, ofreciendo facturas, chocolatadas y lo que la gente necesita, incluso para niños y animales, porque "al que te piden, dale".
Natanael sueña con crear la Fundación El Chico del Carrito para ayudar a más gente y animales, y motiva a otros con su ejemplo humilde, compartiendo su ruta diaria en Instagram donde tiene muchos seguidores.
El periodista destaca que Natanael busca a quienes más lo necesitan, incentivando la solidaridad en la comunidad.