Seis de cada diez trabajadores saltan al menos una comida al día debido a la crisis salarial que genera una situación alimentaria dramática, según un estudio de la UCA junto a Edenred. El relevamiento abarcó a empleados registrados y en negro en fábricas, oficinas y comercios de distintos turnos.
Del 60% que omite comidas, el 22% lo hace de forma muy frecuente, sin llevar siquiera un plato o vianda durante jornadas de 8 o 9 horas. Además, el 80% modificó negativamente sus hábitos nutricionales en los últimos dos años, reemplazando carne por harinas por cuestiones económicas.
Mariana Onega reportó en vivo desde Liniers, donde un almuerzo saludable cuesta 7.000 pesos, pero los trabajadores optan por un pancho y gaseosa por 2.000 pesos. El kiosquero Sebastián contó que lleva viandas preparadas por su madre Ana María, de ravioles o milanesa con papas, ya que vive cerca y no alcanza para comer fuera.
Los clientes del kiosco compran panchos y hamburguesas por promociones, pero las ventas bajaron por aumentos, y un pancho completo sale entre 3.000 y 4.000 pesos. Sebastián, de 40 años, vive con sus padres porque no le alcanza para independizarse pese a trabajar largas horas.