El teólogo Marwan Gil resaltó la ausencia de grieta religiosa en Argentina, contrastándola con la división política, y comparó favorablemente con su experiencia en Alemania e Inglaterra donde se forman más fácilmente.
Gil señaló que en Argentina es más fácil dialogar sobre diferencias teológicas en sinagogas o iglesias que temas políticos en una mesa, destacando la apertura y respeto social pese a las verdades absolutas de cada religión.
Advirtió que la buena convivencia requiere compromiso, responsabilidad, autocrítica de líderes religiosos y políticos, y acciones concretas más allá de discursos como salam o shalom, para construir la paz.