Martín Tetaz explicó el impacto psicológico del desempleo y las expectativas en el consumidor argentino, destacando la escalada de incobrabilidad en tarjetas de crédito y créditos personales en los principales bancos.
Hasta julio-agosto del año pasado, los salarios recuperaban y el crédito impulsaba el consumo de bienes durables como autos, casas y electrodomésticos, driver del 5% de crecimiento económico.
Las expectativas se revirtieron con seis meses de inflación superando salarios, lo que frena el crédito. Tetaz espera que la baja sostenida de inflación desde abril-mayo revierta esto hacia la segunda mitad del año, reactivando consumo masivo.