Luciano Castro confesó en el programa de Moria Casán que un personaje que se forjó por inseguridades y baja autoestima lo llevó a tocar fondo, terminando internado en un centro terapéutico.
El actor relató que ese personaje lo comía y lo vomitaba en un mundo paralelo, desconectado de la realidad, y que finalmente buscó ayuda emocional para enfocarse en lo suyo.
Sus allegados lo impulsaron a internarse tras el escándalo del "Hola guapa", video viral del verano que le causó vergüenza, y ahora realiza una autocrítica pública en su proceso de sanación, dejando atrás el rol de latin lover.