Damián, el marido de Jenny Mavinga, la participante africana de Gran Hermano oriunda del Congo, anunció que presentará una denuncia penal contra los responsables de chistes racistas en la casa, junto con una carta documento, porque la familia está indignadísima y no puede quedar impune.
El programa mostró videos de los participantes haciendo comentarios ofensivos como "parece que se bajó del barco", "es un monito" y burlas sobre esclavos, lo que generó repudio total del panel que calificó las declaraciones como "racismo puro", indefendibles e inaceptables, incluso en un reality, exigiendo límites y no normalizarlos.
Anamá Ferreira y otros panelistas expresaron vergüenza, destacando que deshumanizan a la chica y comparando con una argentina presa en Brasil por injuria racial similar, mientras proponían un debate dentro de la casa para que los jóvenes aprendan y pidan perdón.
El debate escaló criticando el racismo cotidiano en Argentina, agravado por redes como Twitter que premian lo ofensivo, y cuestionando si la sociedad está deconstruida o sigue cruel, con menciones a incidentes previos como los de Carolina Paraguay.
Panelistas coincidieron en que estos comentarios revelan prejuicios reales que se traen del día a día, olvidando que están en televisión, y que Gran Hermano expone la crudeza sin guion.