El Estado italiano adquirió un retrato de Caravaggio por 30 millones de euros para evitar que pase a colecciones privadas y quede como patrimonio público.
La obra, pintada en 1598, retrata a Monseñor Maffeo Barberini, futuro Papa Urbano VIII, un mecenas del arte que se relacionó con el pintor.
Caravaggio, conocido por su vida agitada con juicios y homicidios, dejó unas 65 obras influyentes por su uso de luz y sombras, influyendo incluso en la fotografía.
El retrato se exhibirá en el palazzo original de la familia Barberini.